Cuántos mAh necesitas de verdad

Compraste una de 20.000 mAh pensando que cargaría el móvil cinco veces. Y en la práctica te da tres, con suerte. No te han engañado exactamente, pero tampoco te han contado cómo funciona esto.

La cifra de la caja es real, pero no es la que llega a tu móvil. Entre una cosa y la otra hay una conversión que se come una parte, y siempre es así, en todas las marcas.

Entenderlo te ahorra pagar por capacidad que no vas a aprovechar, o quedarte corto pensando que ibas sobrado.

Por qué no salen las cuentas

Las celdas de una batería externa trabajan a un voltaje más bajo que el que necesita la salida USB. Para entregar la carga hay que elevar ese voltaje, y esa conversión tiene un coste en forma de calor.

A eso se suma lo que pierde el cable y lo que se calienta tu propio móvil al cargar. El resultado es que de la capacidad anunciada aprovechas una parte, no el total.

Por eso la pregunta útil no es cuántos mAh pone en la caja, sino cuántas cargas completas de tu móvil te va a dar.

Cómo calcularlo a ojo

Mira la capacidad de la batería de tu móvil —viene en la ficha técnica— y compárala con la de la batería externa contando con que una parte se pierde por el camino.

Con eso en la cabeza, el reparto habitual queda así:

  • 5.000 mAh: una carga de emergencia. Cabe en un bolsillo y es la que de verdad llevas encima.
  • 10.000 mAh: el equilibrio para el día a día. Un par de cargas y un tamaño razonable.
  • 20.000 mAh: fin de semana fuera, festival, varios dispositivos.
  • 26.000-30.000 mAh: viajes largos, camping o cargar un portátil. Pesa, y se nota.

La batería que no llevas no sirve

Es el error más común: comprar la más grande y dejarla en casa porque pesa. Mucha gente está mejor servida con una de 10.000 mAh que sale siempre con ella que con una de 30.000 que vive en un cajón.

Lo que importa tanto como la capacidad

Dos baterías con los mismos mAh pueden comportarse muy distinto:

  • La potencia de salida (vatios): decide si carga rápido o lentísimo, y si puede con un portátil.
  • Los puertos: cuántos, y si alguno es USB-C con entrada y salida.
  • La velocidad a la que se recarga ella misma. Una de 30.000 mAh con entrada lenta puede tardar una noche entera en llenarse.
  • El peso y el tamaño, que es lo que decide si la llevas o no.

Si quieres cargar un portátil

Ahí la capacidad es lo de menos: lo que manda es la potencia. Un portátil pide bastantes más vatios que un móvil, y si la batería no los entrega, o no carga o carga tan despacio que no compensa.

Hay que mirar que tenga USB-C con Power Delivery y suficientes vatios para tu equipo, que suele venir indicado en el cargador original.

Cuidados que alargan su vida

Ni calor extremo ni frío: el salpicadero del coche en verano es el peor sitio posible. Y si va a estar meses guardada, mejor a media carga que vacía.

Si notas que se hincha, se deforma o huele raro, deja de usarla y llévala a un punto de reciclaje. Eso no se arregla.

Para ver modelos concretos por capacidad, tenemos las comparativas de 10.000 mAh y de 20.000 mAh.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas veces carga el móvil una batería de 10.000 mAh?

Depende de la capacidad de tu móvil y de las pérdidas de la conversión, que existen siempre. Lo razonable es contar con algo menos de lo que saldría dividiendo las dos cifras: si tu móvil tiene 4.000 mAh, no esperes dos cargas y media completas.

¿Puedo cargar un portátil con una batería externa?

Solo si entrega la potencia que pide el portátil, y eso se mide en vatios, no en mAh. Hace falta un puerto USB-C con Power Delivery y suficiente potencia; mira lo que pone el cargador original de tu equipo y compáralo con la ficha de la batería.

¿Es malo dejar la batería externa cargando toda la noche?

Las baterías actuales llevan protección y cortan al llenarse, así que no pasa nada puntualmente. Lo que sí las castiga a la larga es el calor: cargarla tapada, encima de la cama o al sol es peor que el tiempo que esté enchufada.

¿Por qué se descarga sola si no la uso?

Toda batería pierde algo de carga con el tiempo, y algunas mantienen circuitos activos que consumen un poco. Si en un par de semanas se vacía del todo, eso ya no es normal: suele indicar que las celdas están gastadas o que hay un consumo anómalo.


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